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Reventamiento en plato: Devuelve el daño a quien lo envió

Intención : Romper y regresar trabajos puestos, especialmente si sabes quién fue o sospechas. Materiales : 1 plato blanco hondo 9 pedazos de zarzaparrilla 1 huevo de gallina Alcohol o ron blanco 1 vela negra Papel con el nombre del enemigo o "quien me esté dañando" Orientación : Pon el papel en el centro del plato. Encima el huevo parado. Rodea el huevo con los 9 pedazos de zarzaparrilla en círculo. Prende la vela negra detrás del plato. Rocía todo con alcohol y di: "Lo que me mandaste, te lo regreso. Zarzaparrilla, revienta este mal" . Deja que la vela se consuma. Si el huevo se cae o se rompe solo, reventó el trabajo. A las 24 horas, tira todo a un cruce de 4 caminos o a la basura lejos de casa. No lo toques directo, usa bolsa. Cuándo : Martes o sábado a las 12 de la noche. Protección : Limpia tus manos con agua y sal después de botarlo.

La Biblia detrás de las Rejas: Historias de Transformación y Esperanza




La oscuridad de la celda y la luz de la fe

Carlos estuvo encarcelado durante cinco años por un crimen que no cometió. En la soledad de su celda, encontró un consuelo inesperado en la Biblia. "Un día, un compañero de prisión me dio una Biblia y comencé a leerla. Me sentí identificado con la historia de José, que fue injustamente encarcelado y luego liberado. Esa historia me dio esperanza. A pesar de la oscuridad que me rodeaba, encontré luz en las palabras de la Biblia. Me ayudó a perdonar a aquellos que me habían condenado injustamente y a encontrar paz en medio del sufrimiento

"De la desesperación a la redención:

María fue condenada a diez años de prisión por tráfico de drogas. En la cárcel, se sumió en una profunda depresión. Sin embargo, un grupo de voluntarias que visitaban la prisión le ofrecieron Biblias y empezaron a hablarle de Jesús. "Al principio, pensé que era solo otra forma de escapar de mi realidad, pero algo en las palabras de la Biblia resonó en mí. Comencé a leerla con más frecuencia y encontré consuelo en los salmos y en las palabras de Jesús en el Sermón de la Montaña. Me di cuenta de que no estaba sola y que Dios estaba conmigo incluso en el lugar más oscuro. Eso me dio la fuerza para enfrentar mi situación y comenzar a reconstruir mi vida

".Un nuevo propósito detrás de las rejas:

Juan fue sentenciado a cadena perpetua por un crimen que cometió en un momento de desesperación. En prisión, se encontró con un grupo de presos que habían encontrado la fe. "Me uní a un grupo de estudio bíblico en la prisión y comencé a entender el mensaje de amor y redención de Jesús. Antes de eso, mi vida giraba en torno a la supervivencia, pero la Biblia me enseñó sobre el perdón y la posibilidad de una nueva vida. Aunque estoy cumpliendo una larga sentencia, he encontrado un propósito en ayudar a otros presos a encontrar la fe. Ahora veo mi tiempo en prisión no solo como un castigo, sino como una oportunidad para crecer y servir a otros".

La roca en medio de la tormenta:

Ana fue víctima de abuso y terminó en prisión por defenderse. En el entorno hostil de la cárcel, encontró en la Biblia su roca. "La Biblia se convirtió en mi refugio. Leía historias de mujeres como Rut y Ester, que enfrentaron situaciones inimaginables y fueron capaces de superarlas. Me di cuenta de que no estaba sola en mi sufrimiento y que había alguien que se preocupaba por mí. La fe me dio la fuerza para enfrentar mis miedos y perdonar a aquellos que me habían lastimado. Ahora, mi objetivo es ayudar a otras mujeres en situaciones similares a encontrar esperanza y sanación a través de la fe".

  1. De las tinieblas a la luz
  2. Eduardo fue condenado por un delito juvenil y pasó varios años en un centro de detención. En ese lugar, la Biblia le ofreció una nueva perspectiva. "En el centro de detención, me sentí perdido y sin dirección. Un capellán me dio una Biblia y comencé a leerla. Me impactó la historia de Pablo, quien pasó de perseguir a los cristianos a convertirse en uno de los principales apóstoles. Me di cuenta de que todos tenemos la capacidad de cambiar y que nadie está más allá de la redención. La Biblia me enseñó sobre la gracia y el perdón, y me ayudó a ver que, incluso en mi situación, había esperanza para un futuro mejor. Ahora, mi meta es compartir ese mensaje de esperanza con otros jóvenes que están pasando por situaciones difíciles".
  1. Eduardo fue condenado por un delito juvenil y pasó varios años en un centro de detención. En 





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